Galileo y su confusión con los anillos de Saturno

Hasta que William Herschel descubrió Urano en 1781, Saturno era el planeta más lejano conocido. Si bien no es el único del Sistema con anillos, probablemente sea el primero que se nos viene a la mente cuando hablamos de esta característica.

Cuando Galileo Galilei construye a principios del siglo XVII su primer telescopio gracias a las indicaciones que le llegaban de Holanda, comienza una serie de observaciones que serían determinantes para la ciencia. Por ejemplo, el florentino observó en 1610 que a Saturno lo rodeaban otros dos cuerpos y juntos conformaban un sistema triple.

«Figuras de los cuerpos celestiales», una ilustración del portugués Bartolomeu Velho (1568) representando el sistema geocéntrico.

En una carta que el astrónomo escribió al político Giuliano de Médici aseguraba haber observado «que Saturno no es una sola estrella, sino tres juntas que casi se tocan», agregando que «si se observase con un anteojo que no fuese de mucho aumento, no aparecerían tres estrellas bien distintas sino Saturno como una estrella alargada en forma de aceituna; mas sirviéndose de un cristal que multiplique más de mil veces, se verán los tres globos muy claros y casi tocándose, no apareciendo entre ellos una división mayor que un sutil hilo oscuro», destacando la importancia del telescopio para este tipo de hallazgo.

En otra carta, esta vez dirigida a Belisario Vinta, Galilei incluía un pequeño croquis: «la estrella del medio es tres veces mayor que las otras dos laterales y estando situadas de esta forma: oOo«.

Anotaciones de Galileo Galilei donde se ve su dibujo de Saturno y sus «acompañantes».

El desarrollo del telescopio continuó su camino, muchas veces en paralelo, en diferentes puntos del continente europeo. A mediados de siglo, dos hermanos holandeses llamados Christiaan y Constantino Huygens mejoraban cada vez más sus telescopios con varias horas de trabajo diario. En 1655, con uno de fabricación casera y que alcanzaba un aumento de 43x, observaron un «anillo plano y fino, sin punto de contacto con el planeta, e inclinado respecto a la eclíptica».

Christiaan publicó el hallazgo en su libro donde titulaba sobre «el nuevo fenómeno del planeta Saturno», y «el nuevo planeta que lo acompaña», esto último referido al descubrimiento también de Titán, su satélite más grande y el segundo más grande del Sistema.

Ilustración de Constantino Huygens.

Dos décadas más tarde, el italiano Giovanni Domenico Cassini descubrió que en ese anillo había un surco que lo dividía en dos, y hoy en día lleva su nombre: la división Cassini.

Más de cuatrocientos años después, la sonda Pioneer 10 se aproximaría a Saturno y tomaría una histórica imagen del planeta, sus anillos y Titán. Luego la humanidad lograría nuevas y más detalladas imágenes del sistema de anillos de Saturno gracias a la sonda Cassini Huygens y el telescopio espacial Hubble.

Saturno, sus principales anillos y Titán (abajo) vistos por la sonda Pioneer 11. NASA Ames

El camino entre los primeros croquis de Galileo en papel y las imágenes generadas por el Hubble cuenta una historia muy bien documentada de desarrollo científico, y de la curiosidad de la humanidad humana a lo largo de las generaciones en búsqueda de conocimiento.

NASA, ESA, A. Simon (GSFC), M.H. Wong (University of California, Berkeley) y el equipo OPAL. Setiembre 2019.

2 de agosto de 2021: Saturno se encuentra en oposición al Sol, es decir se encuentra alineado con la Tierra y su principal estrella. Es el momento ideal para observar el anillado planeta en detalle.

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